La fórmula
sobrecoste = entrada + cuotas × número − precio al contado
De dónde sale
La diferencia entre lo que pagas a plazos y el precio al contado es el coste real de aplazar. A partir de esa diferencia se puede deducir la tasa implícita, que es el interés que estás pagando aunque en ningún sitio aparezca un porcentaje.
Cómo calcularlo a mano
- Suma la entrada y todas las cuotas
- Réstale el precio al contado: eso es el sobrecoste
- Para la tasa real, busca el interés que iguala el precio al contado con las cuotas descontadas
Lo que conviene saber
La financiación verdaderamente sin intereses existe y ahí la cuenta cambia: si pagar a plazos cuesta exactamente lo mismo, conviene financiar y dejar el dinero rentando, aunque sea poco. Lo que hay que vigilar es el precio de referencia: a veces el precio al contado del producto financiado es superior al que se consigue pagando al momento en otro sitio, y ahí el sobrecoste aparece escondido en el precio y no en las cuotas.