La fórmula
coste por km = consumo ÷ 100 × precio de la unidad
De dónde sale
La comparación honesta se hace por kilómetro, no por depósito ni por carga. El eléctrico se mide en kilovatios hora cada cien kilómetros, y ahí es donde saca la ventaja: la energía eléctrica cuesta mucho menos por unidad de trabajo que la de un combustible fósil.
Cómo calcularlo a mano
- Divide el consumo de cada opción entre cien
- Multiplícalo por el precio de su unidad: litro o kilovatio hora
- Eso da el coste por kilómetro
- Multiplica por los kilómetros que haces al año
Lo que conviene saber
Esta comparación deja fuera lo que suele decidir la compra: el precio del vehículo, el mantenimiento —el eléctrico no lleva aceite, filtros ni embrague— y la depreciación. También cambia mucho según dónde cargues: en casa por la noche el kWh puede costar la tercera parte que en un punto de carga rápida en autopista, y ahí la ventaja del eléctrico se reduce bastante.