La fórmula
ahorro = (saldos + intereses que quedan) − (capital nuevo + intereses del nuevo)
De dónde sale
Refinanciar es cancelar lo que debes con un préstamo nuevo, y la comparación honesta no es entre tipos de interés sino entre totales: lo que te queda por pagar si sigues como estás frente a todo lo que pagarás con el nuevo, comisiones incluidas. Lo ya pagado no cuenta, así que cada deuda actual se describe por lo que queda de ella. Y hay una trampa que aparece casi siempre: el préstamo nuevo alarga el plazo, la cuota baja mucho y parece un alivio, pero el total sube porque son más meses pagando intereses.
Cómo calcularlo a mano
- Para cada deuda actual, calcula la cuota y los intereses que quedan con su saldo, su interés y sus meses
- Suma las cuotas y los intereses: es tu situación de hoy
- El préstamo nuevo se lleva la suma de los saldos más las comisiones
- Calcula su cuota y sus intereses con el tipo y el plazo nuevos
- Compara los totales, no las cuotas
Lo que conviene saber
La cifra que cambia la decisión es la de «con el nuevo pero pagando lo de hoy»: si mantienes la cuota que ya pagas, el préstamo nuevo se salda antes que los actuales y ahí sí ahorras, porque el interés es menor y no has alargado nada. Ese es el refinanciamiento que compensa. El que no compensa es el que se firma por la cuota: cambia tres años de deuda por cinco y acaba costando más, aunque cada mes duela menos. Las comisiones se han financiado a propósito, porque es lo que pasa en la práctica: se descuentan del préstamo nuevo o se suman a él, y en los dos casos pagas intereses sobre ellas.