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MasterMath

Calculadora de la rentabilidad de un alquiler

Introduce lo que te cuesta el piso y lo que te renta. Verás la rentabilidad bruta, la neta descontando gastos y, si hay hipoteca, cuánto rinde de verdad el dinero que has puesto tú.

Moneda y formato de

La compra

El alquiler

La financiación (déjalo a cero si compras al contado)

Rentabilidad neta

Inversión total
Ingreso anual por alquiler
Beneficio anual tras gastos
Rentabilidad bruta
Rentabilidad neta
Rentabilidad sobre tu dinero (con hipoteca)
Flujo de caja mensual
Años para recuperar la inversión

Cómo se ha calculado

    Resultado orientativo. No incluye la fiscalidad del alquiler, que varía mucho por país y por situación personal, ni la revalorización del inmueble.

    Rentabilidad bruta y rentabilidad neta

    La rentabilidad bruta es la cuenta rápida: lo que ingresas al año dividido entre lo que te costó el inmueble. Sirve para descartar operaciones en treinta segundos.

    bruta % = (alquiler mensual × 12) ÷ inversión total × 100

    La rentabilidad neta es la que decide. Resta antes todos los gastos recurrentes y los meses en que el piso está vacío.

    neta % = (ingreso anual − gastos anuales) ÷ inversión total × 100

    Entre una y otra suele haber entre uno y dos puntos de diferencia. Un piso que parece rendir un 6 % bruto acaba en un 4 % neto, y esa diferencia es exactamente lo que separa una buena inversión de una mediocre.

    Cómo calcularla a mano

    Piso de 150.000 €, 15.000 € de gastos de compra, 800 €/mes de alquiler, 2.400 € de gastos anuales y un mes vacío.

    1. Inversión total: 150.000 + 15.000 = 165.000 €.
    2. Ingreso anual real: 800 × 11 meses = 8.800 €.
    3. Rentabilidad bruta: 8.800 ÷ 165.000 × 100 = 5,33 %.
    4. Beneficio neto: 8.800 − 2.400 = 6.400 €.
    5. Rentabilidad neta: 6.400 ÷ 165.000 × 100 = 3,88 %.
    6. Años en recuperar: 165.000 ÷ 6.400 = 25,8 años.

    Los gastos que casi nadie cuenta

    La rentabilidad publicada en los portales inmobiliarios es siempre la bruta, y siempre suponiendo doce meses de ocupación. Estos son los conceptos que faltan:

    • Gastos de compra: impuestos, notaría, registro y gestoría, entre un 8 % y un 12 %.
    • Comunidad de propietarios, salvo pacto en contrario.
    • Impuesto sobre el inmueble (IBI, predial, contribución, según el país).
    • Seguro de hogar y de impago, este último cada vez más habitual.
    • Mantenimiento y averías: una previsión razonable es el 1 % del valor del inmueble al año.
    • Meses vacíos entre inquilinos, y el coste de encontrar al siguiente.
    • Impuestos sobre la renta del alquiler, que dependen del país y de tu situación.

    Qué cambia si hay hipoteca

    Con financiación, la rentabilidad del inmueble no varía, pero la de tu dinero sí, y mucho. Es lo que se llama apalancamiento.

    Siguiendo el ejemplo: si en lugar de poner 165.000 € pones 50.000 € y financias 115.000 € con una cuota de 545 €/mes, tu desembolso anual en hipoteca es de 6.540 €. El flujo de caja pasa a ser 6.400 − 6.540 = −140 € al año: pones dinero cada mes.

    A cambio, cada cuota amortiza capital, así que el patrimonio crece aunque el flujo sea negativo. El apalancamiento multiplica el resultado en las dos direcciones: si el piso se queda vacío tres meses, sigues pagando la cuota igual.

    Qué se considera una buena rentabilidad

    Rentabilidad netaLectura
    Menos del 3 %Difícil de justificar salvo por expectativa de revalorización
    Del 3 % al 5 %Lo habitual en grandes ciudades consolidadas
    Del 5 % al 7 %Operación buena; suele exigir zona secundaria o reforma
    Más del 7 %Revisa los números: casi siempre hay un riesgo no contado

    La referencia útil no es un número absoluto sino la comparación: si un activo sin riesgo renta un 3 %, un inmueble con gestión, averías e impagos debería rentar bastante más para compensar el trabajo y el riesgo.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuál es la diferencia entre rentabilidad bruta y neta?

    La bruta divide el alquiler anual entre lo que te costó el inmueble, sin descontar nada. La neta resta antes todos los gastos: comunidad, seguro, impuestos, mantenimiento y meses sin inquilino. La diferencia entre una y otra suele ser de entre uno y dos puntos, así que la bruta sirve para comparar rápido y la neta para decidir.

    ¿Se cuentan los gastos de compra en la inversión?

    Sí, y es un error muy común no hacerlo. Impuestos, notaría, registro y gestoría suman entre un 8 % y un 12 % del precio. Si compras por 150.000 € y pagas 15.000 € de gastos, tu inversión es de 165.000 €, no de 150.000, y la rentabilidad baja casi un punto.

    ¿Cómo afecta la hipoteca a la rentabilidad?

    La rentabilidad sobre el inmueble no cambia, pero la rentabilidad sobre tu dinero sí. Si pones 50.000 € de entrada en lugar de 165.000 al contado, el mismo beneficio se reparte entre mucho menos capital propio y el porcentaje se dispara. A cambio, la cuota se come el flujo de caja y el riesgo aumenta.

    ¿Cuántos meses vacíos debo prever?

    Depende muchísimo de la zona, pero contar con un mes al año de media es una previsión prudente en alquiler residencial de larga duración. En temporada o turístico, la ocupación real rara vez pasa del 70 %.