La fórmula
Se comparan dos capitalizaciones: al bruto y al bruto menos la comisión
De dónde sale
La comisión no se cobra sobre la ganancia sino sobre el patrimonio, todos los años, gane o pierda el fondo. Y como se cobra sobre un capital que va creciendo, su efecto no es lineal sino compuesto: cada euro que se lleva la gestora es un euro que deja de rentar durante todos los años que quedan. Por eso el daño crece con el plazo mucho más deprisa de lo que sugiere el porcentaje anual.
Cómo calcularlo a mano
- Capitaliza el capital y las aportaciones a la rentabilidad bruta
- Repite el cálculo a la rentabilidad bruta menos la comisión
- Resta los dos resultados: eso es lo que se lleva la gestora
- Divide esa cifra entre la ganancia bruta para ver qué parte se lleva
Lo que conviene saber
El porcentaje que hay que meter aquí es el coste total, no solo la comisión de gestión: hay que sumar la de depósito, la de éxito si existe y los gastos corrientes que aparecen en el folleto bajo las siglas del coste total. Un fondo indexado suele estar por debajo del 0,3 % anual y uno de gestión activa entre el 1,5 y el 2,5 %. Sobre ese diferencial se juega buena parte del resultado a largo plazo, y es la única variable de un fondo que se conoce de antemano.