La fórmula
DIME: deudas + ingresos a sustituir + hipoteca + educación − lo ya cubierto
De dónde sale
Un seguro de vida no está para dejar una herencia sino para que quien dependa de ti no cambie de vida el día que faltes. De ahí las cuatro piezas: las deudas que habría que liquidar, los años de tu ingreso que hay que reemplazar mientras la familia se reorganiza, lo que queda de hipoteca y lo que costará la educación de los hijos. A eso se le resta lo que ya está cubierto entre ahorro y seguros previos.
Cómo calcularlo a mano
- Suma todas las deudas pendientes que habría que cancelar
- Multiplica tu ingreso anual neto por los años que quieres cubrir
- Añade el capital pendiente de la hipoteca y el coste previsto de la educación
- Resta el ahorro y los seguros que ya tengas
Lo que conviene saber
El DIME es una regla práctica, no un cálculo actuarial: no descuenta la inflación, no cuenta las prestaciones públicas de viudedad y orfandad que existan en tu país y no distingue entre capital y renta. Los años de ingresos a sustituir son la variable que más manda: diez es lo habitual, pero con hijos pequeños tiene más sentido cubrir hasta que sean independientes. Y conviene revisarlo cuando cambie algo importante, porque una hipoteca que baja reduce el capital necesario cada año.