La fórmula
reacción = v × t · frenado = v² ÷ (2 × μ × g)
De dónde sale
La distancia de parada son dos tramos muy distintos. El de reacción es proporcional a la velocidad: al doble de velocidad, el doble de metros recorridos mientras el pie llega al freno. El de frenado va con el cuadrado, porque lo que hay que disipar es energía cinética y esa crece con la velocidad al cuadrado. Por eso pasar de 50 a 100 no duplica la distancia total: la multiplica por casi tres, y es exactamente la razón por la que un límite de velocidad urbano no es una cifra arbitraria.
Cómo calcularlo a mano
- Pasa la velocidad de km/h a m/s dividiendo entre 3,6
- Multiplica por el tiempo de reacción: esos son los metros de reacción
- Eleva la velocidad al cuadrado y divide entre dos veces la adherencia por la gravedad
- Suma los dos tramos
Lo que conviene saber
El coeficiente de adherencia es lo que aporta el firme: 0,8 en asfalto seco, 0,5 mojado, 0,25 en nieve y 0,1 en hielo. La pendiente se suma o se resta: cuesta abajo la gravedad empuja al coche hacia delante y alarga el frenado. El dato que más sorprende es la velocidad a mitad de la distancia total: si a 100 km/h necesitas unos setenta y siete metros, a los treinta y ocho todavía vas a más de cien kilómetros por hora, porque la mayor parte de esos metros son de reacción. Un peatón que aparece a cuarenta metros no es un frenazo, es un atropello a velocidad casi íntegra.