La fórmula
coste por km = (depreciación + combustible + seguro + mantenimiento + impuestos + neumáticos + intereses) ÷ km totales
De dónde sale
La depreciación no sale de la cuenta corriente y por eso nadie la nota, pero suele ser la partida más grande de todas: un coche de veinticinco mil euros que a los cinco años vale ocho mil ha costado diecisiete mil euros de nada más que estar aparcado. Ponerlo junto al combustible y al seguro, y dividirlo todo entre los kilómetros recorridos, es la única forma de comparar dos coches distintos, o de comparar tener coche con no tenerlo.
Cómo calcularlo a mano
- Resta al precio de compra lo que valdrá al venderlo: eso es la depreciación
- Suma el combustible de todos los kilómetros del periodo
- Suma el seguro, el mantenimiento y el impuesto de cada año
- Añade los juegos de neumáticos que tocarán y los intereses si lo financias
- Divide el total entre los kilómetros recorridos
Lo que conviene saber
Si no declaras el valor de reventa, se estima con una caída geométrica del veinte por ciento anual, que es la media de un coche de combustión: el primer año cae más y luego la curva se suaviza. Un coche que se usa poco sale carísimo por kilómetro, porque la depreciación y el seguro corren igual esté parado o no; ahí es donde una tarifa por horas o un coche compartido suelen ganar. Los intereses se calculan sobre el saldo medio, que es la mitad del importe financiado: es la aproximación habitual cuando no se tiene el cuadro de amortización, y para compararlo con la cuota exacta está la calculadora de préstamos.