La fórmula
días ≈ husos ÷ ritmo · unas 0,66 h al día hacia el este y 1,5 hacia el oeste
De dónde sale
El reloj interno no se pone en hora de golpe: se mueve poco a poco, y no igual en las dos direcciones. Volar hacia el oeste alarga el día, y eso el cuerpo lo lleva bien porque su ciclo natural dura algo más de veinticuatro horas: se recupera alrededor de hora y media al día. Hacia el este hay que acortar el día, que va contra esa tendencia, y el ritmo baja a unas dos terceras partes de hora diaria. Por eso el mismo salto de seis husos son cuatro días de Madrid a Nueva York en la vuelta y nueve en la ida.
Cómo calcularlo a mano
- Cuenta los husos horarios entre el origen y el destino
- Elige el ritmo según la dirección: 1,5 h al día hacia el oeste y 0,66 hacia el este
- Divide los husos entre el ritmo
- Descuenta lo que hayas adelantado el reloj los días previos
Lo que conviene saber
La luz es lo que pone el reloj en hora, y sirve en las dos direcciones si se usa en el momento correcto: por la mañana adelanta el reloj interno, que es lo que hace falta viajando hacia el este, y por la tarde lo atrasa, que es lo del oeste. Adelantar o atrasar la hora de acostarse media hora al día durante los dos o tres días previos reduce el desfase que queda al llegar, y es lo único con evidencia sólida junto con la luz. Comer a la hora del destino desde el primer día ayuda; dormir toda la tarde del día de llegada, no.