La fórmula
factura = instancias × precio/hora × horas + GB × precio/GB + salida facturable × precio/GB
De dónde sale
Una factura de nube tiene tres partidas que se cobran de tres formas distintas: el cómputo por hora encendida, el almacenamiento por gigabyte y mes, y la transferencia por gigabyte que sale hacia internet, que es la que sorprende porque la entrada suele ser gratis y la salida no. Sumarlas es lo fácil; lo que cuesta ver sin hacer la cuenta es qué partida manda, y en un servicio que sirve archivos o vídeo suele ser la transferencia y no las máquinas.
Cómo calcularlo a mano
- Cómputo: instancias por precio por hora por horas encendidas
- Almacenamiento: gigabytes por precio por gigabyte y mes
- Transferencia: resta los gigabytes gratis y multiplica el resto por su precio
- Suma las tres partidas
Lo que conviene saber
Hay dos formas de bajar la factura y la página enseña las dos. Reservar las instancias por uno o tres años suele descontar entre un tercio y la mitad, pero solo del cómputo: el almacenamiento y la transferencia se pagan igual, así que el ahorro real es menor de lo que anuncia el porcentaje. La otra es apagar lo que no hace falta de noche y en fin de semana: un entorno de desarrollo encendido solo en horario laboral son 220 horas al mes en vez de 730, un 70 % menos de cómputo sin comprometerse a nada. Casi nadie lo hace, y es la partida más fácil de recortar.