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MasterMath

Calculadora para dividir gastos de casa

Apunta quién ha pagado cada gasto y la calculadora dice quién debe a quién y cuánto, con el menor número posible de transferencias. Puedes repartir a partes iguales o en proporción a los ingresos.

Moneda y formato de

Quiénes comparten

NombreIngresos mensuales (solo para el reparto proporcional)

Gastos pagados

ConceptoImporteLo pagó

Total repartido

—

PersonaLe correspondeHa pagadoSaldo

Cómo saldar las cuentas

    Cómo se ha calculado

      Cómo se reparte un gasto compartido

      El error habitual es intentar cuadrar gasto por gasto: quién puso la cena del martes, quién la compra del jueves. Con más de dos personas eso se vuelve inmanejable enseguida.

      El método que funciona tiene tres pasos y no depende del número de gastos:

      1. Se suma todo lo que se ha pagado, venga de quien venga.
      2. Se calcula lo que le corresponde a cada uno, dividiendo entre el número de personas.
      3. Se compara con lo que ha puesto cada uno. La diferencia es su saldo.

      Un saldo positivo significa que ha adelantado dinero y se lo deben. Uno negativo, que debe. La suma de todos los saldos siempre da cero: es la comprobación de que las cuentas cuadran.

      A partes iguales o según los ingresos

      El reparto a partes iguales es el estándar y el más sencillo de defender. El reparto proporcional a los ingresos parte de otra idea: que un gasto fijo como el alquiler pesa muy distinto sobre un sueldo de 1.000 € que sobre uno de 2.000 €.

      Con 1.200 € de gastos entre alguien que gana 2.000 y alguien que gana 1.000:

      RepartoQuien gana 2.000Quien gana 1.000
      A partes iguales600 € (30 % de su sueldo)600 € (60 % de su sueldo)
      Proporcional800 € (40 %)400 € (40 %)

      Ninguno de los dos es objetivamente el correcto. El proporcional iguala el esfuerzo, el igualitario iguala la aportación. Lo que sí conviene es decidirlo al principio, porque renegociarlo cuando ya hay tensión es mucho más difícil.

      Cómo hacer las cuentas a mano

      1. Suma todos los gastos. Por ejemplo, 900 + 110 + 260 + 40 = 1.310 €.
      2. Divide entre las personas. Entre dos, le corresponden 655 € a cada una.
      3. Suma lo que ha puesto cada uno. Ana pagó 900 + 40 = 940 €; Luis, 110 + 260 = 370 €.
      4. Resta: Ana tiene un saldo de 940 − 655 = +285 €; Luis, de 370 − 655 = −285 €.
      5. Luis transfiere 285 € a Ana y quedan a cero.

      Para el reparto proporcional cambia solo el segundo paso: en lugar de dividir entre el número de personas, se multiplica el total por el peso de cada uno, que es su ingreso dividido entre la suma de los ingresos.

      Por qué salen tan pocos pagos

      Si cuatro personas se deben dinero entre sí, la intuición dice que hacen falta muchas transferencias. En realidad basta con emparejar a los deudores con los acreedores y cerrar saldos de mayor a menor: con cuatro personas casi nunca hacen falta más de tres pagos, y con frecuencia bastan dos.

      La razón es que el dinero no tiene por qué volver por el mismo camino por el que salió. Si A debe a B y B debe a C, no hacen falta dos transferencias: A puede pagar directamente a C.

      Lo que suele provocar discusiones

      • Las habitaciones desiguales. Si una tiene quince metros y otra ocho, repartir el alquiler al 50 % genera resentimiento. Repártelo en proporción a los metros.
      • Las compras comunes que no usa todo el mundo. El papel higiénico sí es común; la cerveza artesanal de uno, no.
      • Las ausencias largas. Los gastos fijos (alquiler, internet) se pagan igual estando fuera; los variables (luz, comida) admiten prorrateo.
      • Dejarlo todo para fin de mes. Cuanto más tiempo pasa, menos se recuerda y más se discute. Apuntar el gasto el mismo día evita la mitad de los conflictos.

      Preguntas frecuentes

      ¿Cómo se dividen los gastos de un piso compartido?

      Se suma todo lo que se ha pagado entre todos, se divide entre el número de convivientes y se compara con lo que ha puesto cada uno. Quien ha pagado más de lo que le tocaba recibe la diferencia; quien ha pagado menos, la aporta.

      ¿Es más justo repartir según los ingresos?

      Es una opción cada vez más habitual cuando la diferencia salarial es grande. Con 2.000 € y 1.000 € de sueldo, un reparto proporcional hace que el primero asuma dos tercios del gasto. No es más justo por definición: es otra idea de justicia, y conviene acordarla antes, no después.

      ¿Quién paga el alquiler si las habitaciones son distintas?

      Lo habitual es repartir el alquiler en proporción a los metros de cada habitación y dejar el resto de gastos a partes iguales. Puedes reflejarlo aquí introduciendo el alquiler de cada uno como un gasto separado.

      ¿Cómo se salda todo con el menor número de transferencias?

      Emparejando a quien más debe con quien más ha adelantado, hasta cerrar los saldos. Con cuatro personas casi siempre bastan dos o tres pagos, no doce.