La fórmula
total = (cubierto + barra + detalle) × invitados + gastos fijos
De dónde sale
El presupuesto de una boda se descontrola porque se mira como una lista de partidas y no como dos bloques. Un bloque crece con cada invitado —el cubierto, la barra, la invitación, el detalle— y el otro cuesta lo mismo con cincuenta personas que con doscientas: el vestido, el fotógrafo, la música, los anillos. Cuando alguien dice «quitamos veinte invitados» está tocando solo el primer bloque, y por eso el ahorro siempre decepciona. Ver los dos por separado también explica la otra cara: el coste por invitado sube al bajar la lista, porque lo fijo se reparte entre menos gente.
Cómo calcularlo a mano
- Suma lo que cuesta cada invitado: cubierto, barra, invitación y detalle
- Multiplícalo por el número de invitados
- Suma aparte todo lo que se paga una vez, vaya quien vaya
- Divide el total entre los invitados para saber el coste por cabeza
Lo que conviene saber
Conviene reservar entre un cinco y un diez por ciento para lo que no está en ninguna lista: la prueba de menú, los extras del último día, el transporte de los invitados, las propinas. Y el precio del cubierto que dan los salones casi nunca incluye la barra libre después de la cena, que es donde se va una parte importante de la cuenta.