Sistemas de numeración y binario · Lección 10 de 10
Repaso
Moverse con soltura entre decimal, binario y hexadecimal.
Antes de empezar, una de repaso
Recordar algo cuesta más que releerlo, y por eso funciona mejor. Esta pregunta es de una lección anterior.
Las tres conversiones
De decimal a otra base: dividir y leer los restos al revés. De otra base a decimal: multiplicar por potencias y sumar. Entre binario y hexadecimal: agrupar de cuatro en cuatro.
Con esas tres se resuelve cualquier ejercicio del tema.
Lo que conviene tener memorizado
Las potencias de dos hasta 1024, y que A vale 10 y F vale 15 en hexadecimal. Con eso, la mayoría de las conversiones salen de cabeza.
También ayuda recordar que 2¹⁰ es 1.024, que es de donde sale toda la confusión de los kilobytes.
Lo que hay que llevarse
Que la base diez no tiene nada de especial, que el binario se usa por fiabilidad física y no por elegancia, y que casi todos los límites raros de la informática —65.535, el año 2038, los 931 GB— son potencias de dos asomando.
Practica
Cada ejercicio se genera con números nuevos y lo corrige el mismo motor que mueve las calculadoras del sitio. La lección se da por dominada al acertar 4 de los últimos 5.
¿Quieres comprobar tus propios números? Esta calculadora resuelve lo mismo paso a paso: Binario a hexadecimal.