De dónde sale el número de la etiqueta
Casi nadie lo sabe y es sencillo: en hombre, la talla europea es la mitad del contorno de pecho en centímetros. Una 50 es un pecho de 100 cm, una 54 uno de 108. En mujer se resta seis a esa mitad, porque la escala se ajustó a un patrón distinto: un pecho de 88 cm es una 38.
Las demás escalas son esa misma desplazada. La británica de mujer va veintiocho números por debajo de la europea y la estadounidense treinta; en hombre, las dos etiquetan directamente por pulgadas de pecho, que es la misma medida en otra unidad. Italia va cuatro números por encima de la europea, y de ahí que una 42 italiana sea una 38 española.
Cómo tomarse las medidas
El contorno de pecho se mide con la cinta horizontal por la parte más ancha, con los brazos relajados y sin apretar: la cinta tiene que poder deslizarse pero no caerse. En mujer, sobre la ropa interior habitual y no sobre el jersey. Y respirando normal, ni hinchando ni metiendo el pecho, que son dos o tres centímetros de diferencia y una talla entera.
Para pantalones y faldas manda la cintura y no el pecho, y para vestidos hace falta también la cadera. Esta página convierte por pecho, que es la medida que gobierna camisas, camisetas, chaquetas y jerséis.
Las equivalencias, para hacerlo a mano
- Europea de mujer = pecho ÷ 2 − 6. Con 88 cm: 44 − 6 = 38.
- Europea de hombre = pecho ÷ 2. Con 100 cm: 50.
- Británica de mujer = europea − 28. La 38 es una 10.
- Estadounidense de mujer = europea − 30. La 38 es una 8.
- Reino Unido y EE. UU. en hombre = pecho en pulgadas: 100 cm son 39.
Las tallas van de dos en dos, así que el resultado se redondea al par más próximo.
Por qué la misma talla no vale en dos marcas
Porque no hay nada que lo obligue. La norma europea EN 13402 propuso etiquetar por medidas del cuerpo —un pictograma con los centímetros de pecho, cintura y cadera— y prácticamente ninguna marca la aplica. Cada fabricante trabaja con su propio patrón, pensado para un tipo de cuerpo concreto, y ahí caben dos tallas de diferencia con la misma etiqueta.
A eso se suma el vanity sizing: la costumbre de bajar el número de la etiqueta para halagar a quien compra. Es medible y está documentado: una talla de mujer de los años ochenta equivale a dos números menos en la misma cadena hoy. Por eso la única cifra que sirve para comparar entre tiendas es la del centímetro, y por eso esta página parte de ahí.