La fórmula
ΔT = K · m · i
| Símbolo | Magnitud | Unidad |
|---|---|---|
| ΔT | Variación de temperatura | °C |
| K | Constante del disolvente | °C·kg/mol |
| m | Molalidad | mol/kg |
| i | Factor de van’t Hoff |
Qué significa
Disolver algo en un líquido le cambia los puntos de cambio de estado, y lo curioso es que **no importa qué disuelvas sino cuántas partículas metas**. Por eso se llaman propiedades coligativas. La constante K es una propiedad del disolvente —1,86 para congelar agua y 0,512 para hervirla— y el factor de van’t Hoff cuenta en cuántos trozos se rompe el soluto: uno para el azúcar, que no se disocia, y dos para la sal, que se separa en sodio y cloruro.
Cómo calcularlo a mano
- Busca la constante crioscópica o ebulloscópica del disolvente
- Calcula la molalidad de la disolución
- Averigua en cuántos iones se disocia el soluto
- Multiplica las tres cosas
Lo que conviene saber
De aquí sale la explicación de por qué se echa sal a las carreteras heladas: no derrite el hielo por calor, baja el punto de congelación del agua para que no vuelva a helarse. Y también su límite, que casi nadie menciona: por mucha sal que se eche, el descenso máximo del agua salada está en torno a −21 °C, que es su punto eutéctico. Por debajo de eso la sal deja de servir y hay que usar cloruro cálcico, que llega más abajo porque aporta tres iones en vez de dos. En cocina pasa lo contrario y en pequeño: la sal del agua de la pasta sube el punto de ebullición apenas unas décimas de grado, así que no cocina antes; se echa por sabor.