La fórmula
volumen = superficie × espesor, y el material seco es un 35 % más
De dónde sale
La cuenta tiene dos partes y la segunda es la que sorprende. El volumen de mortero es simplemente la superficie por el espesor de la capa. Pero para fabricar ese volumen hace falta más material del que parece: la arena suelta tiene huecos entre sus granos, y al amasarla con cemento y agua esos huecos se rellenan y el conjunto encoge. Por eso se calcula alrededor de un 35 % más de material seco que de mortero fresco.
Cómo calcularlo a mano
- Multiplica la superficie por el espesor en metros
- Añade el margen de desperdicio
- Multiplica por 1,35 para saber cuánto material seco hace falta
- Reparte ese material entre cemento y arena según la dosificación
Lo que conviene saber
La dosificación no es un detalle de gusto. Un mortero demasiado rico en cemento es más rígido que el soporte y acaba fisurando o desprendiendo el revoco entero; por eso los enfoscados se hacen 1:6 y no 1:3, aunque un albañil sin experiencia tienda a echar cemento «para que agarre bien». La regla que se repite en obra es que el mortero nunca debe ser más resistente que la pieza que asienta. En cuanto al agua, se añade poco a poco y con la mezcla en marcha: pasarse de agua es la forma más rápida de arruinar la resistencia de un mortero correctamente dosificado.