La fórmula
cajas = superficie × (1 + margen) ÷ m² por caja, redondeando hacia arriba
De dónde sale
La cuenta es sencilla y el margen es lo único que tiene discusión. En una habitación rectangular donde las lamas van paralelas a la pared larga se pierde alrededor de un 5 %: lo que sobra al final de una fila se aprovecha al principio de la siguiente. Si el suelo va en diagonal, si la planta tiene recovecos o si la lama es muy larga, ese porcentaje se va al 12 o al 15 % sin ningún esfuerzo. Por eso el margen es un campo del formulario y no una constante.
Cómo calcularlo a mano
- Mide la superficie de la estancia
- Añade el margen de corte según cómo vayan las lamas
- Divide entre los metros cuadrados que trae cada caja
- Redondea hacia arriba: media caja no se vende
Lo que conviene saber
Tres cosas que no salen en la cuenta y sí en la factura. La lámina aislante va debajo y se compra por la superficie limpia, sin margen, porque se solapa y se recorta sin desperdicio real. La junta perimetral de expansión —entre 8 y 10 mm contra cada pared— no es opcional: el laminado se dilata con la humedad y sin esa holgura acaba abombándose por el centro de la habitación. Y los perfiles de transición entre estancias y bajo las puertas se cuentan por unidades, no por metros. Guarda siempre media caja: dentro de unos años ese modelo ya no estará y una lama dañada obliga a levantar media habitación.