La fórmula
lúmenes = superficie × lux recomendados para esa estancia
De dónde sale
La confusión de siempre es comprar bombillas por vatios. El vatio mide lo que consume, no lo que alumbra, y con el paso al led esa costumbre dejó de funcionar: una bombilla de 9 W puede dar la misma luz que una vieja de 60. Lo que hay que mirar es el lumen, que es la luz que sale, y el lux, que es la que llega a la mesa: un lux es un lumen repartido en un metro cuadrado. De ahí sale la cuenta, que es una multiplicación: los metros cuadrados por los lux que pide el uso de la habitación.
Cómo calcularlo a mano
- Mide los metros cuadrados de la habitación
- Busca los lux que pide su uso: 150 un salón, 500 un escritorio
- Multiplica: esos son los lúmenes totales
- Divide entre los lúmenes de cada bombilla
Lo que conviene saber
Los niveles de esta tabla son de uso corriente y sirven para la iluminación general. La luz de tarea es otra cosa y se suma encima: una encimera de cocina o un escritorio piden un punto de luz propio, más cerca y más dirigido, y no se resuelven subiendo el plafón del techo. Cuentan además el color de las paredes —una habitación oscura se traga una parte grande de la luz—, la altura del techo y la temperatura de color: 2.700 K para descansar, 4.000 K para trabajar. Y repartir la luz en varios puntos siempre da mejor resultado que concentrar los mismos lúmenes en uno solo, aunque la cuenta salga igual.