La fórmula
capacidad = consumo × días ÷ (profundidad de descarga × rendimiento)
De dónde sale
La capacidad que se anuncia no es la que se puede usar. Una batería de plomo no se descarga más de la mitad sin acortarle mucho la vida, y una de litio llega al 90 %. Sumando el rendimiento del ciclo de carga y descarga, las mismas necesidades piden más del doble de plomo que de litio, así que comparar dos baterías por sus kilovatios hora nominales lleva directamente a la elección equivocada.
Cómo calcularlo a mano
- Multiplica tu consumo diario por los días de autonomía que quieras
- Divide entre la profundidad de descarga de esa tecnología
- Divide entre el rendimiento del ciclo
- Para los amperios hora, multiplica por mil y divide entre la tensión del sistema
Lo que conviene saber
La cifra que de verdad compara dos tecnologías es el coste por kilovatio hora que pasa por la batería a lo largo de su vida, y ahí el orden se invierte: el litio cuesta bastante más por kilovatio hora instalado y bastante menos por kilovatio hora almacenado, porque aguanta muchos más ciclos y aprovecha más de cada uno. La vida además se mide en ciclos y no en años: una batería que hace un ciclo al día dura los años que salen de dividir sus ciclos entre 365, y una que se cicla dos veces al día dura la mitad.