La fórmula
nutriente = superficie × dosis × riqueza del saco
De dónde sale
Los tres números grandes del saco —15-5-10, por ejemplo— son los porcentajes de nitrógeno, fósforo y potasio, en ese orden. Un saco 15-5-10 es 15 % de nitrógeno, y el resto hasta el 100 son otros elementos y material de soporte. Por eso comparar precios entre sacos por su peso no dice nada: lo que se compra son unidades de nutriente, y un saco caro con riqueza alta puede salir más barato por kilo de nitrógeno que uno barato y flojo.
Cómo calcularlo a mano
- Multiplica la superficie por la dosis en gramos por m²
- Divide entre mil: esos son los kilos de producto
- Aplica el porcentaje de cada nutriente para saber cuánto aportas
- Divide entre la superficie para tenerlo por metro cuadrado
Lo que conviene saber
Los tres nutrientes hacen cosas distintas y por eso las proporciones cambian con la estación. El nitrógeno da crecimiento y color verde, y es el que domina en primavera. El fósforo va a la raíz, y por eso los abonos de siembra llevan más. El potasio endurece el tejido y aumenta la resistencia al frío y a la sequía, así que los abonos de otoño lo suben. Un exceso de nitrógeno en pleno verano hace crecer mucho y mal: hoja tierna, más riego y más hongos. Y conviene regar después de abonar, porque el gránulo necesita disolverse para llegar a la raíz y porque, si no, puede quemar la hoja.