La fórmula
ahorro del año = autoconsumida × precio de la luz + vertida × precio del excedente
De dónde sale
La cuenta rápida —inversión entre ahorro anual— se queda larga y corta a la vez, porque ignora tres cosas que tiran en direcciones distintas. Los paneles pierden alrededor de un 0,5 % de producción cada año, lo que alarga el plazo. La luz sube de precio, lo que lo acorta. Y lo que se vierte a la red se paga bastante menos de lo que cuesta comprarla, así que dos instalaciones que producen lo mismo se amortizan en plazos muy distintos según cuánta energía se consuma en el momento.
Cómo calcularlo a mano
- Reparte la producción entre lo que aprovechas en el momento y lo que viertes
- Multiplica cada parte por su precio: no es el mismo
- Resta el mantenimiento y tienes el ahorro del año
- Repite bajando la producción un 0,5 % y subiendo el precio de la luz
- El año en que el ahorro acumulado alcanza la inversión es la recuperación
Lo que conviene saber
El campo que más mueve el resultado no es la inversión ni las horas de sol: es el porcentaje que aprovechas en el momento. Subirlo del 30 al 60 % vale más que poner la mitad de paneles otra vez, y se consigue moviendo consumos a las horas centrales —lavadora, lavavajillas, termo, coche eléctrico— o con una batería, aunque esa tiene que pagarse ella sola aparte. Conviene además mirar el balance a veinticinco años y no solo el plazo: dos instalaciones que se recuperan en el mismo tiempo pueden dejar muy distinto dinero después.