Qué te devuelven de verdad
La cifra que se anuncia es el tipo de IVA, y la que se recibe es otra por dos razones que se suman. La primera es aritmética: el 21 % va sobre la base, no sobre el precio. De 121 pagados, 21 son impuesto, que es el 17,4 % del total; quitar un 21 % no es restar el 21 %, es dividir entre 1,21. La segunda es la comisión: el operador que tramita la devolución se queda entre una quinta parte y casi la mitad del impuesto. Con un 35 %, de los 86,78 de IVA de una compra de 500 vuelven 56,40: el 11,3 % de lo que se pagó.
Cómo calcularlo a mano
Base = precio ÷ (1 + tipo ÷ 100); IVA = precio − base. Comisión = IVA × porcentaje del operador. Devolución = IVA − comisión. Y el porcentaje real, que es el que conviene tener en la cabeza al decidir si compensa el trámite, es la devolución dividida entre el precio. Si tu país tiene compra mínima por tique y no la alcanzas, la devolución es cero y no hay trámite que hacer.
La comisión del operador
Las tiendas no devuelven el IVA ellas mismas: lo hace un operador —Global Blue, Planet y otros— que cobra una comisión sobre el impuesto, distinta según la empresa, el importe y la forma de cobro: en efectivo en el aeropuerto suele ser más cara que en tarjeta. En algunos países se puede pedir la devolución directamente a la administración tributaria, sin operador y sin comisión, a cambio de más papeleo. La página deja la comisión como campo porque cambia demasiado para publicar una cifra.
Lo que conviene saber
Muchos productos llevan un tipo reducido —libros, alimentación, medicamentos—, y entonces el IVA que vuelve es el reducido, no el general que rellena la página. Hay que mirar el tique. Y el trámite tiene condiciones que no se calculan: residir fuera de la zona fiscal, sacar la mercancía sin usar dentro de un plazo y sellar el documento en la aduana al salir. Sin el sello, no hay devolución aunque la cuenta salga.