Cómo se reparte una sesión
total = bloques × minutos de trabajo + (bloques − 1) pausas
La cuenta que casi todo el mundo hace mal es la de las pausas. Ocho bloques de veinticinco minutos son doscientos minutos de trabajo, pero la sesión no dura eso: entre bloque y bloque hay una pausa, y son siete, no ocho. Detrás del último bloque no hay nada que descansar, porque la sesión ya ha terminado. Ese uno de más es lo que hace que una tarde planificada acabe siempre más tarde de lo previsto.
De dónde salen los veinticinco minutos
El método lo describió Francesco Cirillo a finales de los años ochenta, siendo estudiante, con un temporizador de cocina con forma de tomate: de ahí el nombre. Los veinticinco minutos de trabajo, los cinco de pausa y la pausa larga cada cuatro bloques son la convención que él popularizó, no una constante que salga de ningún estudio: hay quien rinde más con bloques de cincuenta minutos y pausas de diez, que es la otra proporción habitual. Por eso aquí los cuatro números son campos y no valores fijos.
Lo que sí sostiene el método es más simple que cualquier cifra: un bloque empezado se termina. La pausa no se adelanta porque la tarea vaya bien ni se salta porque vaya mal, y esa regularidad es lo que permite estimar cuánto trabajo cabe en una tarde, que es justo lo que calcula esta página.
Cómo calcular la sesión a mano
- Multiplica los bloques por los minutos de cada uno: 8 × 25 = 200 minutos de trabajo.
- Cuenta las pausas, que son una menos que los bloques: 8 − 1 = 7.
- Mira cuáles de esas pausas cierran un grupo completo: con grupos de cuatro solo la cuarta, así que hay una pausa larga y seis cortas.
- Suma: 200 + 6 × 5 + 15 = 245 minutos, o sea cuatro horas y cinco minutos.
Lo que conviene saber
El temporizador va contra el reloj del sistema y no sumando intervalos, que es la diferencia entre acertar y quedarse corto: el navegador ralentiza los temporizadores de las pestañas que están en segundo plano, así que un contador que reste un segundo por cada tic se atrasa varios minutos en una sesión larga. Aquí se guarda la hora en que termina el bloque y se compara con la hora actual, de modo que cambiar de pestaña no altera nada.
La cuenta no sobrevive a cerrar la página, y es a propósito: no se guarda nada en el navegador. Si necesitas registrar el tiempo que dedicas a algo a lo largo de los días, lo que buscas es una hoja de horas, y para sumarlas está la calculadora de horas y minutos.